Además, sin ninguna duda. Y esta vez los honores no le corresponden a la selección de baloncesto, que “sólo” son subcampeones de Europa, sino a la de fútbol. A los jugadores que el Sábado dieron un recital que enamoró a medio mundo, con un juego rápido, alegre, virtuoso, con jugadas como la del segundo gol que alcanzan la perfección y con la clasificación para la Eurocopa casi en el bolsillo.
Evidentemente, el Sábado salió cara. La moneda que debe tirar al aire la Diosa Fortuna antes de cada partido de la selección española, esta vez nos fue favorable. Y acostumbrados a las últimas actuaciones del equipo nacional, lo de Dinamarca nos ha hecho perder el sentido: esta selección puede ganar a cualquiera, desplegaron un juego de fantasía, es el Brasil europeo, esto sí que es “jogo bonito”… ¡pero si hace 3 días estábamos con un pie fuera de la Eurocopa!
Tan pronto hay que echar hasta al utillero, el entrenador no sirve, los jugadores no sienten la camiseta, el juego del equipo es ramplón y sin sentido, y la clasificación para la fase final es una utopía… como que somos los mejores del mundo, tenemos los jugadores con más talento, vamos a ganar la Eurocopa (sin estar clasificados todavía), y el entrenador es Sabio e infalible. ¡Y este cambio en sólo 90 minutos! Así que habrá que aprovechar antes de que llegue el próximo partido y nos volvamos a convertir en calabaza, futbolísticamente hablando, para disfrutar de este momento en el que tenemos la mejor selección de Europa.

Tanto asi ya? mm siempre las expectativas españolas son muchas, ya veremos mientras han dado un gran juego. salu2
Vamos por el buen camino. En el año 2007, no se ha perdido ni un partido. Luis debe seguir apostando por los jugones y el toque.
un abrazo.
Y como ganemos, jugando medianamente bien, el partido amistoso del Miércoles a Finlandia… ¡los elogios van a estar a la altura de un campeonato del mundo!
No hay término medio. Ahora, lo malo es como perdamos…
Un saludo.