Cuando hace unos días se publicó que había estado, 48 horas antes de un partido, hasta altas horas de la madrugada de fiesta; cuando su propio presidente no lo desmiente y habla de un problema que hay que tratar; y cuando algún compañero, en este caso Zambrotta, lo justifica defendiendo la privacidad de su vida fuera del campo de fútbol… no hay muchas dudas de que Ronaldinho no está en su mejor momento.
Dice su compañero que mientras rinda al 100% en el campo, no pasa nada por tomarse una copa. Estoy de acuerdo con él, pero el problema reside en que los deportistas profesionales necesitan que su cuerpo esté en óptimas condiciones, por eso cuidan su alimentación, su entrenamiento, su descanso, las sustancias perjudiciales para su salud… Y cuando se descuida alguno de estos factores, lo más lógico es que el rendimiento disminuya.
Es evidente que el rendimiento del brasileño ha bajado considerablemente, hasta el punto de no entrar en algunas convocatorias, así que el problema existe. Pero esperemos, por el bien del jugador y del fútbol, que pronto vuelva a su máximo nivel y nos deleite con alguna de sus virguerías.

1 Respuesta a “Ronaldinho es el nuevo rey… de copas”