
Francamente, recién terminado el Tour de Francia 2007, todavía no sé si el ciclismo goza de buena salud, está herido de muerte o, incluso, totalmente muerto… pero esté como esté, no nos priven de este deporte, por favor.
No nos priven de ver a un deportista encima de una bicicleta exprimiendo sus músculos hasta el dolor por arañar unos segundos al cronómetro. No nos priven de esas etapas de alta montaña, en las que los ciclistas llegan con el rostro desencajado y los dientes tan apretados que parecen crujir. No nos priven de la angustia de ver sufrir a un escapado, tras 90 ó 100 kilómetros de hazaña en solitario, por intentar llegar con 1 mísero metro de ventaja sobre el voraz pelotón. No nos priven del coraje de un descenso a tumba abierta, alcanzando velocidades de vértigo, y en los que, desgraciadamente, alguno de estos héroes ha perdido la vida en este deporte. ¡No nos priven del ciclismo!
El ciclismo está, o debe estar, por encima de médicos, directores de equipo, organizadores de vueltas, organismos oficiales e incluso ciclistas que desprecian el perjuicio que están causando tanto al deporte en sí, como a sus aficionados, hartos ya de tantos desengaños y tramposos sin escrúpulos que venderían su alma por el dinero y el prestigio de una triste victoria.
Y, hablando de victorias, hay que felicitar al vencedor del Tour, Alberto Contador. Y no sólo por su victoria, sino por saber relativizarla. Cansado está uno de oír a deportistas, tras haber logrado un gran triunfo, que es el día más importante de su vida. ¡Triste vida! Sin embargo, al ser preguntado si hoy era el día más importante de su vida, Alberto, con la madurez que proporcionan los golpes de la vida asimilados y superados, ha respondido con un “deportivamente, sí”. Y es que en la vida, hay cosas más importantes que una “triste victoria deportiva”.

Pues eso, que no nos priven. Me parece imposible que desaparezca el ciclismo. Entre otras cosas porque hay una cosa que se llama bicicletas y que, curiosamente, la gente gusta de utilizar. Supongamos que se desmantela todo. Ni “clásicas”, ni grandes vueltas. Se deja de competir en ciclismo y la bici queda reducida a medio de transporte. En muy poco tiempo aparecería alguien que se pone a organizar una carrera: a ver quién llega más rápido a tal sitio, a ver quién sube antes tal montaña… Las expresiones de “muerte del ciclismo” y otras por el estilo son tremendistas, y está claro que este deporte gusta, tanto practicarlo como verlo.
Pues felicidades a Contador…. asi a secas…. ni con hip hip hurras ni nada….que apachurrada me vi pero es mi sentir…. segui viendo el tour despues de lo de Rasmussen pero sinceramente ya no le agarre nadita de sabor. Ahora salio un positivo de Iban Mayo con EPO, sigo esperando el positivo de Rasmussen ….
En fin espero tener el próximo año otra cara para el Tour de Francia, a mi me dejo muy mal sabor de boca este año….al final