Hace un par de días, en la entrada sobre el jugador Gurpegi y el dopaje en el fútbol, no pude por menos que escribir “da pena oír noticias de ciclismo”. Y después del día de hoy, no sé si da pena o ya empieza a dar asco. Entre la Operación Puerto, las declaraciones por capítulos de Jesús Manzano, los casos de Roberto Heras, Marco Pantani, Ivan Basso, el interminable juicio de Landis y ahora todo lo del equipo Telekom… el ciclismo me recuerda a aquel anuncio de preservativos en el que uno a uno, todos los alumnos de la clase se levantan para reclamar como suyo un preservativo encontrado por el profesor en el gimnasio.
Hoy se ha levantado y confesado Bjarne Riis, nada más y nada menos que el campeón del Tour de Francia de 1996 y actual director deportivo del equipo Team CSC. Y mucho me temo que no va a ser el último. Que en este sacrificado y poco agradecido deporte todos los corredores caminan sobre el alambre del positivo no es decir nada nuevo después de afirmaciones tan contundentes y veraces como: “220 kilómetros y 5 puertos no se hacen con un plato de espaguetis”. Blanco y en botella.
Y que quede claro que, al contrario de la opinión de muchos ciclistas y “defensores” de este deporte, me parece que lo que ha hecho hoy Bjarne Riis es lo mejor que podía hacer por el ciclismo (no así lo que hizo durante los años 90, amañando y adulterando con EPO las competiciones en las que participaba). Ahora sólo falta que le sigan los últimos de la clase, ¡qué pierdan el miedo y se levanten! ¡Qué confiesen todos! Y cuando digo todos también me refiero a los amateurs que con la ilusión y las ganas de llegar al profesionalismo, se ven engañados e impulsados al consumo de este tipo de sustancias.
Y una vez que pongamos todas las cartas encima de la mesa, habrá que plantearse si es humano que una persona se meta entre pecho y espalda, a más de 30 grados en pleno mes de Agosto, 3500 kilómetros y 20 puertos de montaña durante 3 semanas seguidas. Personalmente prefiero etapas de 60 ó 70 kilómetros y 1 ó 2 puertos en la montaña… pero con deportistas limpios.

a ver cuanto tardan en salir otros que ganaban tours en aquellos años… q pena
La verdad es que yo antes era un fiel seguidor del ciclismo, pero desde la Operación del Festina y ahora con la Operación Puerto me desengañé por completo, y cambié al baloncesto.
Los mitos van cayendo uno a uno, primero Zabel, ahora Riis.